Todo lo que debes saber para prevenir los quistes maxilares

quistes maxilares, en la mayoría de los casos, suelen tener fácil solución y comportar pocos problemas. No obstante, si crecen sin ser diagnosticados pueden resultar dolorosos y traer secuelas como el desplazamiento, daño y hasta pérdida de dientes y tejido óseo o la invasión de las estructuras adyacentes. Por lo tanto, es importante prevenirlos o, en caso de ser detectados, tratarlos cuanto antes para evitar complicaciones.

¿Qué son y por qué aparecen?

Los quistes maxilares se desarrollan en la raíz de los maxilares y son cavidades cubiertas por epitelio y restos odontogénicos que contienen material (líquido, células o aire). Surgen cuando el diente tiene una infección y esta se extiende a la raíz del mismo o al hueso que lo rodea. La causa más común de esta infección suele ser una caries profunda. Aun así, un quiste también puede aparecer debido a la existencia de cordales incluidos, por lo que es aconsejable quitarlos como método preventivo. En Maxilodexeus los extraemos mediante una intervención mínimamente invasiva que acorta el postoperatorio y lo hace más cómodo.

¿Cuál es la solución?

Cada caso es distinto, de modo que el cirujano hará una valoración personalizada. Algunos aspectos que tendremos en cuenta serán el origen de la infección y la extensión de esta, el estado del diente, el tamaño del quiste y la afectación de estructuras vecinas. Con el fin de que este diagnóstico sea más exhaustivo, siempre realizaremos un escáner, que aporta información más completa que una panorámica dental o ortopantomografía. Una vez concluido el diagnóstico, procederemos a la extracción del quiste. Se realiza con anestesia local y tiene una duración de menos de 30 minutos. Es una intervención completamente indolora y con un postoperatorio rápido, que no ocasiona más molestias que un pequeño edema y adoptar una dieta blanda durante unos días. En la gran mayoría de extracciones de quistes maxilares, conseguiremos salvar el diente afecto y reconstruir las zonas afectadas. Ambos aspectos son fundamentales para la restitución completa sin séquelas.

¿Cómo se pueden prevenir los quistes maxilares?

Como hemos visto, el mejor tratamiento es la prevención. Estas son las claves para reducir el riesgo de sufrir quistes maxilares.  
  • Mantener una buena salud bucodental

    En la mayoría de casos, los quistes tienen un origen dental. Consecuentemente, si nuestra salud bucodental es adecuada, limitaremos mucho la aparición de infecciones que puedan conducir a quistes.

  • Extraer los cordales incluidos

    Eliminar los cordales incluidos no solo reduce la posibilidad de tener quistes maxilares. También disminuye el riesgo de caries, infecciones, deterioro de dientes y encías, apiñamiento dental, pérdida de hueso y tumores.

  • Conocer los síntomas

    El principio, este tipo de quistes no suele provocar dolor, aunque sí que puede presentar síntomas como movimiento dentario o la expansión de las corticales óseas. A medida que la infección se agudiza, el dolor y la inflamación serán mayores y podrán aparecer fístulas en la encía (canales por donde sale el pus de la infección).

  • Acudir al especialista

    Si detectas uno de los síntomas anteriores o crees que puedes haber desarrollado un quiste, la mejor solución es que un profesional haga un diagnóstico. Como en tantos casos, una detección temprana facilitará el tratamiento y evitará las complicaciones.

  • Diagnóstico exhaustivo

    Si ya tienes un quiste maxilar, un diagnóstico detallado no es solo necesario para su eliminación, también lo es para evitar futuras proliferaciones. Conocer la causa y detalles del quiste actual nos permitirá evitar quistes futuros.

Si has detectado los síntomas de un quiste maxilar o quieres más información sobre cómo prevenirlos, ponte en contacto con nosotros y estaremos encantados de resolver todas tus dudas. Imagen tomada de asisccmaxilo.com

Gerard Vendrell

Gerard Vendrell

Referente en Cirugía Oral y Maxilofacial en Barcelona