"Casi" una década de trasplantes faciales
Como cirujano maxilofacial el trasplante facial siempre ha sido un hito que no he podido realizar , y que siempre he visto con cierto escepticismo. Este escepticismo procede de que, en muchas ocasiones, nos quedamos con la noticia , y solo el tiempo y el rigor científico nos dan la medida del éxito de la cirugía. En el año 2005 se realizó el primer trasplante parcial –en Francia-, y desde entonces, casi una década después, se han realizado 28 trasplantes (totales o parciales). Analizados los casos por la revista The Lancet nos aportan datos importantes:
– Aunque se han producido complicaciones infecciosas, ninguno de los 28 trasplantados ha sufrido rechazo crónico.
– De las 28 personas, 4 se han reincorporado a la vida social y laboral. – Se han producido muy pocas muertes, ninguna directamente relacionada con la intervención.
– La recuperación física de los pacientes es progresiva: el hecho de notar frío y calor se recupera en pocos meses. El habla, el olfato y la masticación, en menos de un año.
– Ningún trasplantado sufre el llamado “desdoblamiento de personalidad” (es decir, en ningún caso “asumen” la identidad del donante).
En definitiva: las estadísticas, aunque aún lógicamente escasas, son realmente buenas y esperanzadoras. La técnica avanza y estos pocos casos, repartidos por el mundo (en España se han realizado varias intervenciones) demuestran algo: a nivel psicológico, esta compleja intervención es capaz de cambiar una vida.
El trasplante de rostro no puede salvar la vida del paciente, pero si darle una segunda oportunidad. Tambien estas intervenciones demuestran algo que todos los que operamos caras sabemos…no existe ningun problema psicológico de aceptación tras una intervención facial si el resultado es favorable…es más la mayoria de pacientes a las pocas semana no se reconocen en su antiguo perfil. Lógicamente, queda otro gran inconveniente a superar, como en cualquier innovación (científica, médica, tecnológica): el coste.
Las dificultades inherentes a la propia intervención y el hecho de aplicarse exclusivamente a casos muy severos, la hace totalmente inaccesible a la mayoría de pacientes (alrededor de 300.000 dólares la intervención). Aunque mi pràctica profesional no me hadado la oportunidad de realizar este tipo de intervención, aplaudo y felicito a mis compañeros cirujanos , porque sin duda es un gran hito médico, especialmente en el ámbito donde yo trabajo cada dia como es la cirugia facial.