La cirugía ortognática logra un rostro armónico, a nivel estético y funcional.

La cirugía ortognática o cirugía de las deformidades faciales es la mejor opción para lograr la armonía del rostro, tanto a nivel estético como funcional. Las deformidades faciales surgen cuando uno o varios huesos de la cara (mandíbula, maxilar, mentón, pómulos, nariz… ) presentan un crecimiento anormal y alteran la armonía facial.

Esto supone no sólo un problema estético, sino también funcional, ya que el paciente tendrá una mala oclusión, al no encajar correctamente sus dientes, y sufrirá dificultades a la hora de hablar o de masticar.

¿Cómo se realiza una intervención de Cirugía Ortognática?

La cirugía ortognática se realiza con la movilización del maxilar superior y la mandíbula.

Requiere de un estudio cuidadoso de cada rostro, de un tratamiento en equipo entre el ortodoncista y el cirujano maxilofacial, y del soporte de la planificación mediante programas informáticos. La intervención se realiza bajo anestesia general, corrigiendo la posición de los maxilares mediante incisiones intraorales (sin ninguna cicatriz facial).

A continuación se realiza la osteotomía de uno o de los dos maxilares dependiendo de cada caso, y se reponen en la nueva posición fijándose con miniplacas.

¿Cómo saber cuándo recurrir a la cirugía ortognática?

1

Problemas a la hora de hablar y masticar por una falta de proyección del mentón o la mandíbula.

Estos casos son conocidos como “Retrognatia” o clase II. La mandíbula está atrasada respecto al maxilar superior, lo que implica que los dientes no cierren correctamente y el perfil muestre falta de proyección en la parte inferior de la cara.

“Ilustración de un avance de mandíbula para corregir la retrognatia”
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2

La mandíbula sobresale demasiado hacia adelante.

Son los casos conocidos como prognatismo (o deformidad dentofacial de clase III). El paciente tiene una distancia elevada entre el mentón y el cuello, la parte inferior de la mandíbula muy marcada y, en cambio, el surco labiodental muy poco definido. El mentón suele tener una forma cuadrada y a menudo está algo desviado. También suele existir cierta falta de proyección en el tercio medio de la cara.

“Cirugía correctora de prognatismo en la que se reduce el tamaño de la mandíbula.”
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3

Problemas masticatorios y de dicción por la llamada “mordida abierta”.

Estos pacientes se caracterizan por la presencia de un contacto en la mordida prematuro a nivel posterior, que les impide el cierre anterior de la oclusión.
¿El resultado? Problemas de dicción y masticatorios, pero también problemas estéticos, con rostros muy alargados en el tercio inferior e incompetencia labial.

“Ilustración de una cirugía correctora de mordida abierta con tratamiento ortodóncico-quirúrgico”
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4

Al sonreír se muestra casi toda la encía.

Es la llamada “Sonrisa Gingival”, un problema muy común que hace que el rostro se vea muy “largo” y que los pómulos estén muy poco marcados. La cirugía ortognática es la solución para esta deformidad, habitualmente interviniendo al paciente a nivel bimaxilar.

“Ilustración de una cirugía correctora
de sonrisa gingival.”
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5

Rostros asimétricos.

La deformidad facial posiblemente más evidente a nivel estético: el paciente presenta una asimetría entre el lado derecho e izquierdo del rostro. El orígen de esta asimetría puede estar en la mandíbula o afectar a otras partes del rostro (pómulos, mentón, partes blandas del rostro, etc.). Dependiendo del caso, nuestro equipo recomendará desde intervenciones menores hasta una osteotomía facial.

“Ilustración de una cirugía correctora de asimetría facial."

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