Fenestración caninos
Tras los cordales (muelas del juicio), los caninos son los dientes que con mayor frecuencia presentan problemas de erupción, o no llegan a erupcionar quedando incluidos en el hueso. Los caninos son dientes especialmente importantes en la arcada dental, por ser dientes muy fuertes, que dirigen a la boca en el movimiento de oclusión, por lo que se deben hacer todos los procedimientos para poder obtener su erupción. La extracción del canino incluido se debe considerar la última alternativa cuando el resto de tratamientos para obtener su erupción no consiguen el resultado deseado.
Generalmente la erupción del canino se produce alrededor de los 13 años.
Sin embargo, es aconsejable no esperar a esta edad para detectar un problema, y realizar una ortopantomografÃa (radiografÃa panorámica de la boca) a los 8-9 años para comprobar que el niño presenta todos los dientes, que no existirán obstáculos a la erupción, y que estos se van a realizar de forma correcta.
La erupción guiada del canino incluido requiere de un tratamiento coordinado entre el cirujano maxilofacial y el ortodoncista. El cirujano debe realizar una pequeña ventana en la encia (fenestrar) que permita al ortodoncista colocar un bracket (soporte ortodóncico) para traccionar del diente hasta la arcada. Previamente el ortodoncista creará el espacio para el diente en la arcada mediante aparatologÃa ortodoncica, que a la vez servirá como punto de apoyo para el movimiento de tracción.
La fenestración del canino es una intervención que se realiza con anestesia local. Es un proceso totalmente indoloro, de 20-25 minutos de duración, y con un postoperatorio sin edema (hinchazón), y que requiere una dieta blanda durante 2-3 dÃas. La coordinación de los tratamientos implicará que tras la retirada de los puntos de sutura (tras una semana), el paciente debe visitar en breve al ortodoncista para iniciar el tratamiento ortodóncico.








